->Implica una planificación financiera personal (familiar) , más allá del corto y medio plazo y establecer una estrategia que combine una serie de medidas ofensivas con otras defensivas. Hacienda suele poner obstáculos a la rentabilidad de nuestro patrimonio y, a sí mismo, existirán imprevistos económicos y familiares con los que nos podremos encontrar. Pero, por otra parte, habrá que tomar algún riesgo, la vida es riesgo, entrar prudentemente en un mercado que ofrezca una rentabilidad mayor implica asumir más riesgo.
->También implica identificar los momentos en que podemos (distinto a queramos) dar un giro a nuestra estrategia. Por ejemplo, anualmente el otoño es una época de balance y revisión de objetivos. Los escasos meses que restan para el final del año permiten aprovechar una última oportunidad de desgravación fiscal en determinados productos financieros, como los planes de pensiones, o quizá descubra, vista la evolución de sus ingresos durante los primeros meses del año, que le interesa cancelar inmediatamente lo que le queda por pagar de su préstamo hipotecario.
->El patrimonio esta vivo y tan sometido a fluctuaciones como la trayectoria vital de una persona o una familia, su gestión NO puede ser estática ni responder a una decisión del tipo “coloco ahí mi dinero y me olvido”. El patrimonio personal, las finanzas personales, deben ser tratadas y cuidadas con el mismo mimo que si de una empresa se tratara. En la empresa la planificación es esencial para lograr objetivos, en las finanzas personales ocurre lo mismo, hay que establecer estrategias y además es necesario saber modificarlas en el momento oportuno.
->Desde aumentar sus recursos para aumentar su consumo, pasando por reforzar su seguridad financiera hasta la organización de la transmisión de todos sus bienes, gestionar significa definir una estrategia que desarrolle sus propios objetivos. Es evidente, que este ejercicio es único e intransferible, la gestión en aquél que prefiere atesorar antes que disfrutar no podrá ser la misma que otro que concibe el ahorro sistemático y periódico como un camino transitorio que le va a permitir acceder en un futuro, cercano o lejano, al disfrute de un bien, o a la realización de un proyecto.
->Es el valor de uso lo que se debe buscar y no el rendimiento absoluto de los bienes lo que se debe buscar a la hora de gestionar un patrimonio. Debe prevalecer el criterio de lograr un objetivo personal sobre la posibilidad de obtener una rentabilidad espectacular. Para determinadas personas invertir en una pequeña obra de arte puede ser muy rentable en términos de disfrute personal, particular, y es posible que financieramente hablando hubiera sido más rentable haber invertido en un determinado activo bursátil.
Y es que abandonar un patrimonio al azar, no gestionarlo adecuadamente, supone erosionarlo, dejarlo expuesto a varias mermas:
>Las cargas fiscales: Hacienda siempre cobra, pero no olvide que también compensa si planifica correctamente sus inversiones.
>El simple efecto de la inflación. En periodos largos, incluso un incremento modesto del índice de precios al consumo puede comerse gran parte de sus ahorros. La subida de precios siempre trabaja en silencio en contra del dinero estancado.
>Los cambios legislativos y fiscales, mover el ahorro para acomodarlo a una modificación fiscal, o a cualquier otro cambio de leyes, es fundamental para no exponerlo a pérdidas o, simplemente, a desaprovechar una oportunidad de mayor rentabilidad. En Europa, uno de los pocos campos en los cuales los partidos alternantes (suelen ser dos) pueden subrayar sus diferencias ideológicas es en la regulación y fiscalidad de los productos financieros. Una buena gestión protegerá siempre mejor a su patrimonio de los avatares del siempre imprevisible contexto político.
>Una modificación en la situación familiar: Acomodar la planificación financiera a la evolución de la familia no es un capricho. Cualquier patrimonio depositado en tales o cuales productos sin una clara política de gestión, equivale a una empresa sin rumbo, sin un objetivo claro de producción y expuesta a que se la zarandee a gusto de cualquier imprevisto (o cualquier individuo sin escrúpulos). Optar por un modelo u otro de régimen matrimonial, en un momento dado puede ahorrar muchos problemas y gastos, gestionar la sucesión y herencia de manera que ahorre muchos quebraderos de cabeza a los suyos y proteja adecuadamente personas que pudieran salir perjudicadas si usted elude regular a tiempo la transmisión de sus bienes.
>Las comisiones que aplican las entidades financieras. Los gastos de mantenimiento del ahorro más tradicional (cuentas y libretas) pueden anular la escasísima rentabilidad que ya de por si ofrecen estos productos. Depositar una cantidad y olvidarse de ella, seguir la consigna de no complicarse la vida es el camino a una operación ruinosa. La táctica de inmovilizar su dinero en productos sin apenas rentabilidad porque le ahorrará dinero en comisiones, no es viable, recuerde que la comisión tenderá a ser más relevante cuanto menor sea el volumen y que cuando algún producto nuevo sale al mercado las entidades se esfuerzan por ajustar a la baja las comisiones.
El director de esta sucursal: La estrategia patrimonial, no se define como un objetivo puramente financiero, sino en términos de disfrute personal, de realización de proyectos, ya sean estos de empresariales, o se destinen a asegurar el porvenir.
Si optas por un especialista que tutele y asesore tu planificación financiera personal ponte en contacto con nosotros, info@miagentepersonal.com danos tu teléfono, el horario más adecuado y nos pondremos en contacto contigo sin ningún tipo de compromiso.

